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Torneo “Cruce
de los Andes”
El sábado y domingo 13 y 14 de Noviembre, disputamos en Osorno, la
primera vuelta del torneo “Cruce de los Andes”. El saldo, en lo
social y humano, fue mas que positivo, en cambio en lo deportivo, la
cancha de golf “Las Bandurrias” complicó muchísimo a los golfistas
barilochenses, tanto a los que juegan en el Llao Llao como los que
tienen su membresía en Arelauquen. Como diría un destacado golfista
barilochense, “la cancha nos traicionó…”
LA CAMARADERÍA:
Como siempre ocurre que cruzamos a Chile, el recibimiento y
atención que nos ofrecen los vecinos de Osorno, es espléndida. Mucho
calor humano, mucha alegría, mucho humor y mucha camaradería definen
de alguna forma lo que percibimos y sentimos los treinta y cinco
jugadores que cruzamos Los Andes.
El sábado al mediodía, comenzaron a arribar los jugadores de uno y
otro país a “Las Bandurrias”. En ese mismo instante se comenzó a
percibir que la recepción de los vecinos trasandinos iba a resultar
excelente. Abrazos, saludos, primeras visitas, recuerdos de visitas
pasadas, fueron abriendo el camino de lo que seria pasar dos días
con buenos amigos.
La atención en el estárter del Club de Campo, también hay que
destacarla, Allí hay un personaje, que ya es parte del paisaje de
Las Bandurrias. Su nombre es Samuel y a modo de ejemplo, digamos que
no solo guardó los palos de todos los argentinos que así le
solicitamos –aun con el escaso lugar que tenia para ello- sino que
en la previa a la salidas, limpió todos los palos, humedeció las
toallitas y a la vuelta del sábado, otra vez se encargo con otros
ayudantes a lavar palo por palo, sin distinguir entre argentinos y
chilenos y sin tener que pedírselo! ¡Gracias Samuel!.
Obviamente previo a la primera salida, el Dr. Juan Stipo –director del torneo-
acompañado de los directivos del Club de Campo Osorno y de la Cancha
de Golf Las Bandurrias, realizaron la bienvenida oficial, nos
mencionaron las reglas locales y comenzó el juego.
Por la noche,
en la soberbia sede social que tiene el Club de Golf, nos agasajaron
con una cena que bien podríamos definir como “memorable”. El
infaltable “pisquito” para abrir el apetito (que después de 18 hoyos
ya estaba “a punto”), fue seguido de un exquisito salmón ahumado.
Luego, el plato fuerte: un espectacular curanto, acompañado con un
“caldillo” delicioso. Por supuesto no faltaron las tradicionales
sopaipillas y todo, absolutamente todo, regado con los placenteros
vinos chilenos. El blanco, Sauvignon Blanc y el tinto, la agradable
y distinguida cepa
Carménère.
Una verdadera fiesta de amistad y camaradería, en donde no
estuvieron ausente los sorteos, que en su mayoría fueron para los
locales con la excepción de una estadía en el Hotel Sonesta de
Osorno que fue para un golfista argentino.
La noche daba para mucho mas, pero era necesario ir a descansar
porque el domingo, a partir de las 9.30 había que “estar arriba”
para tratar, por lo menos para nosotros, de bajar algunos de la
increíble cantidad de golpes dados el Sábado.
EL TORNEO:
Como decíamos al principio, la cancha de Las Bandurrias, fue muy
dura para los golfistas barilochenses. Alguien la definió como “un
bosque con una cancha de golf adentro”. Otros –jocosamente por
supuesto- descubrieron la “vuvuzela chilena”. Se referían a las
bandurrias, que no dejaron de trinar estrenduosamente durante ambas
jornadas. Silencio, lo que se dice silencio para jugar, no hubo.
Muchos árboles que esquivar, la pelota que no volaba todo lo que
queríamos, los farway y los greens en los que a la pelotita le
costaba mucho correr, fueron todos factores que complicaron el juego
de los argentinos. Es evidente que los amigos chilenos tienen
dominada a su cancha y, tenemos que decirlo con todas las palabras,
en lo eminentemente deportivo fue “paliza”. El torneo por naciones,
repartía 40 puntos, y termino con un 37 a 3 a favor de Chile. Todo
dicho. También en lo individual, los trasandinos se lucieron
ocupando los primeros puestos. Las excepciones de este lado de la
cordillera, resultaron Gonzalo Caride que obtuvo el mejor Gross de
todos los jugadores intervinientes y Osvaldo Runge que se llevó el
“Best Aproach” en un hoyo que realmente era complicado para
alcanzarlo. Bien por Gonzalo y por Osvaldo, que “nos salvaron las
papas….” No hace falta aclarar, que los tres puntitos argentinos los
alcanzamos gracias a Gonzalo Caride.
LOS MEJORES ARGENTINOS CLASIFICADOS
En lo individual, digamos que en Categoría Damas, las dos mejores
argentinas fueron Lynette Caride y Patricia H. Stefanoff que empataron
el 5to puesto con 170 golpes netos cada una.
Por su parte en la Categoría Varones, los mejores barilochenses
ubicados fueron:
En 0-12; con 153 golpes netos, fue segundo Gonzalo Caride, sin
duda el mejor jugador de todos los golfistas argentinos.
En 13-24; el mejor golfista nacional fue el joven Lucas Begue, que
obtuvo el 9no puesto con 150 palos netos.
Por último, en la categoría 25-36, resultó ser el barilochense mejor
posicionado, Ricardo Riccio, que alcanzó el 5to puesto con 154
golpes netos.
En los links que abajo aparecen, se pueden consultar la
calcificación completa por categoría.
LA
ENTREGA DE PREMIOS.
El domingo por la tarde, se realizó la premiación que fue conducida
por el amigo Juan Stipo, a quien acompañó el presidente de la A.G.B,
Sr. Carlos Fontana. Todo fue alegría (sobre todo para los chilenos
en lo deportivo…) y la camaradería y amistad demostrada por los
golfistas y sus familias para con quienes los visitamos, volvió a
estar presente para satisfacción de todos los asistentes.
Nuevamente Pisco, Vinos, Brochettes (Anticucho para los chilenos),
súper empanadas picantitas, y muchísimo humor a la hora de entregar
los premios. Por supuesto que la “hinchada argentina” se hizo sentir
cuando los golfistas Gonzalo Caride y Osvaldo Runge obtuvieron los
únicos dos premios que logramos alcanzar.
LA
SEGUNDA FECHA.
Ahora, nos toca a nosotros recibir como se merecen a los amigos
trasandinos. Será el 27 y 28 de Noviembre en el Llao Llao, por lo
que pedimos la mayor participación posible de los golfistas
barilochenses, tanto para jugar el torneo, como
también para colaborar con la organización del mismo, y
retribuirles -como se merecen- a los golfistas de Osorno toda la calidez, amabilidad y
amistad demostrada el fin de semana pasado. En lo deportivo, habrá
que remontar un complicado 37 a 3, pero en el golf, ya lo sabemos,
todo es posible!
RESULTADOS (EN EXCEL)
FOTOS
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